domingo, 12 de diciembre de 2010

Volar más alto

Volar más alto, ya ni recuerdo cuando esa frase vino a mi mente, creo que fue alrededor de tercero medio, supongo que para variar estaba deprimida, esos momentos de los que cada vez que puedo reniego, pero lamentablemente la vida es dura y si bien estás arriba, luego estás abajo.

Hay momentos en los que caigo, sin embargo me levanto siempre, pero de una forma casi masoquista contemplo el hoyo en el que caí, para que me duela, para decirme como a cual niña pequeña que eso no se hace, y que no debo, que no puedo volver a estar ahí, volver a estar abajo.

Mas lamentablemente la vida es un círculo que no se detiene por estar en la cúspide de la ola, la vida sigue su curso y muchas veces te aplasta, te aplasta gigante con sus múltiples cambios, te aplasta inminente con sus inmensidad, con su novedad, con su rapidez.


Como cálida arena se escapa entre los dedos, como agua, como el mismo viento te agolpa sin verla venir, y te aplasta, te asfixia, pero te suelta.

Quiero ser la hoja que está a punto de caer, quiero colgar valientemente de la rama, mirando el hoyo, confiando en que nuevamente estaré allá abajo en el vacío inmenso de mi misma tristeza, mas que a pesar de eso puede venir una brisa, una brisa que aunque leve... Me haga volar más alto.